El comportamiento energético de los edificios consiste en el intercambio de calor que se produce entre los espacios interiores habitables y el ambiente exterior a través de su envolvente térmica. Dicha envolvente se compone de todos los cerramientos opacos -verticales y horizontales-, huecos y puentes térmicos del edificio y su eficiencia energética depende de su adecuado diseño y ejecución, teniendo en cuenta la zona climática donde se ubica el edificio y su perfil de uso.

¿Qué es la envolvente térmica de un edificio?

La envolvente térmica de un edificio contiene todos los espacios interiores habitables y los separa del ambiente exterior, ya que se compone de todos los cerramientos, horizontales y verticales, los huecos y los puentes térmicos del edificio. Se entiende por ambiente exterior tanto el aire exterior, como el terreno u otro edificio adosado.

¿Qué parámetros definen los elementos de la envolvente térmica?

La envolvente térmica de los edificios se compone de:

  1. Cerramientos opacos: muros, suelos y cubiertas.
  2. Huecos: vidrios y marcos.
  3. Puentes térmicos.

El comportamiento energético de cada uno de ellos depende de:

  1. Sus características geométricas.
  2. Su composición: capas de diferentes materiales que componen el elemento desde el punto de vista constructivo.
  3. Sus propiedades características: espesor, densidad, conductividad y calor específico. En el caso de las cámaras de aire: espesor y resistencia térmica. En elementos con masa térmica, la transmitancia y la resistencia térmica, se obtienen a partir del espesor y la conductividad del elemento constructivo. En puentes térmicos, la transmitancia térmica es lineal.
  4. Los objetos que proyectan sombra sobre cada uno de los cerramientos opacos que componen la envolvente, y que reducen la cantidad de radiación solar que incide sobre los mismos; las protecciones solares -fijas o móviles- en el caso de los huecos.
  5. En los huecos hay que considerar, la permeabilidad, el factor solar del vidrio y la absortividad del marco, en función del color del mismo.
¿Qué criterios influyen en su comportamiento energético?

La zona climática donde se ubique el edificio, determina su comportamiento energético, debido a que se produce una interacción a través de la envolvente térmica con el exterior, intercambiando calor con el entorno. Un edificio en la costa, no se comporta, desde el punto de vista térmico, de la misma manera que ese mismo edificio en San Martín de Los Andes, por lo que sus envolventes térmicas también serán diferentes.

El Código Técnico define zona climática, como la zona para la que se determinan unas solicitaciones exteriores comunes a efectos de cálculo de la demanda energética. Las zonas climáticas se clasifican por su severidad climática de invierno y de verano.

Por otro lado, la demanda energética, se define como la energía útil necesaria que deben aportar los equipos de calefacción y refrigeración, para mantener unas condiciones adecuadas de confort térmico en el interior del edificio. Dicha demanda dependerá del perfil de uso del mismo, y de la zona climática donde se ubique y por lo tanto del intercambio de calor que se produzca con el ambiente exterior, a través de la envolvente, por lo que un buen diseño y ejecución de la misma, permitirá una ahorro efectivo en el consumo de energía, mejorando la eficiencia energética del edificio. La imagen inferior es un ejemplo evidente de por dónde se pierde energía a través de cerramientos, huecos y puentes térmicos

Neucon - envolvente termica